Así ven la crisis un empresario ingeniero mayor y una joven artista pianista

No se conocen entre sí, pero
es interesante contrastar sus puntos de vista y 
actitudes en una situación como la que vivimos.  El empresario es Fernando Querejeta, de 62 años, Presidente de
IDOM  y de la APD, y Vice-Presidente del
Patronato de Novia Salcedo Fundación, al que entrevista Ana Barandiarán en El
Correo del domingo 3 de febrero. La pianista es Judith
Jáuregui
, de 27 años, a la que ha
entrevistado Julia Fernández en el Correo del sábado 16 de febrero. Es “La
pianista con mayor proyección de su generación”, según dice su biografía. Ambos
enfrentan la crisis desde ópticas diferentes, pero tienen ciertos aspectos en
común: nacieron en la misma ciudad, Donostia-San Sebastián, aunque con 35 años
de diferencia, y ambos tienen un gran sentido de la responsabilidad y de la
profesionalidad.
En esta crisis, “Irse fuera es la única solución para muchos
profesionales”
, dice Fernando Querejeta en el titular de la entrevista. El
caso que mejor conoce es el de los arquitectos: “El panorama no es muy brillante. Hay muy poca actividad para los arquitectos
en este país y no tiene aspecto de que vaya a cambiar en el corto plazo. La
salida al exterior es complicada pero puede ser la única solución”
, dice. A
Judith Jáuregui le fue de una manera muy distinta. Terminó su carrera de música
y a los 18 años ya se fue de casa a Munich a estudiar en el Richard Strauss
Konservatorium de Munich, con el gran maestro Vadim Suchanov, su “flechazo
musical”, y volvió a Madrid hace cinco años. A esta joven artista con talento
la crisis parece castigarle menos. Los que parecen sufrirla son las estrellas
consolidadas, porque cobran mucho. “Hay
unos auditorios espectaculares, todos los días hay conciertos y están confiando
en nosotros. En cierto modo por la crisis”
, dice, “en la música también ha habido una burbuja que explotó: se ha construido
mucho auditorio, se traían unas orquestas con caché altos… Era un mundo
paralelo… al no poder pagar estos cachés y traer a estas estrellas ha llegado
nuestro turno.”
  Me lleva a reflexionar
sobre lo que se discute ahora: fusionar las orquestas sinfónicas de Euskadi y la
de Bilbao. ¿Será que su cachés son altos?, o ¿Tendrán que bajar su caché
también para subsistir? (Si se trata de fundir entidades culturales, también se
podría tratar de la fusión de otros tipos de entidades: por ejemplo la Real
Sociedad y el Athletic de Bilbao, o las tres Haciendas del País Vasco, o el
Parlamento y las Juntas vascas, o varios municipios…). Sobre el “tijeretazo a
la cultura “Judith Jáuregui opina así: “Se
han pagado cosas que no se podían pagar. Y sí asusta ver cómo se reduce el
número de festivales, conciertos… como artista y como espectadora.”
Y es
categórica sobre una supuesta fusión de las orquestas sinfónicas: “Eso es inaceptable. Si de algo podemos
presumir en Euskadi es de nivel cultural. Cortar una de las dos sinfónicas es
impensable.”
Salir fuera… También lo tienen
que hacer las empresas, sobre todo las de ingeniería y arquitectura como IDOM: “Está claro que para muchas empresas es
clave salir fuera. En IDOM el porcentaje de actividad en el exterior se eleva
al 75%. La expansión internacional empezó desde los inicios y se le dio un
empujón hace ocho o diez años porque queríamos competir en el mundo con las
primeras empresas”
, cuenta Fernando Querejeta. Ambición e iniciativa
empresarial, no estar a la defensiva, esto es la divisa.
Hay que seguir trabajando, que
tengamos gobiernos mejores o peores. Sobre el actual gobierno Fernando
Querejeta opina: “Es lo que hay. Creo que
aprender a trabajar con lo que hay es una buena medicina para la vida y las empresas.
Tienen que partir de lo que hay. Lo ideal es que haya gobiernos estables,
fiscalidad estable y leyes estables, pero no siempre es así.”
IDOM es una
empresa con otra particularidad importante que le permite ser flexible en
tiempo de crisis: “En IDOM la
financiación no es problema porque contamos con recursos propios. Los
propietarios somos nosotros mismos y en las épocas de bonanza reinvertimos en
la compañía e hicimos repartos de resultados muy moderados
”, dice Fernando
Querejeta. Y cuando se le pide su opinión sobre la brecha creciente entre lo
que cobran los directivos y los empleados, Fernando Querejeta responde: “No es el caso de IDOM, desde luego.”
Se dice que hacen falta
emprendedores. Fernando Querejeta opina que “Lo
de emprender es muy difícil de forzar”
, y considera injusta la imagen
negativa de que el empresario tiene fama de aprovecharse de sus empleados. “Obviamente en el colectivo de empresarios
hay de todo, pero muchos se arriesgan y generan riquezas y puestos de trabajo.”

Desde luego por lo que conozco a IDOM, su enfoque está en las personas. El
espíritu de su fundador Rafael Escolá “ingeniero” sigue sobrevolando la
empresa.
Construirse una carrera de
pianista y producir sus propios discos también es emprender.  Es lo que hace Judith Jáuregui.  Dice “Yo
vivo en la realidad de mi generación. Es cruda. He tenido suerte y me está
yendo bien.”
Por eso dice que afronta la crisis con optimismo: “No nos queda otra que ser optimistas. Yo
siempre veo la luz al final del túnel y me agarro a ella. Es lo que me hace
levantarme día a día… siempre he pensado ‘lo voy a conseguir’. Siempre he creído
que hay que visualizar las cosas… Hay que estudiar y luchar por hacer realidad
la vocación de cada uno.”
Porque el mundo del arte también es duro. “Tienes que ser muy fuerte para que no te
afecten las críticas y centrarte. Tienes que aceptar que, por mucho que te han
enseñado, nunca va a salir perfecto”,
dice y afirma que su trabajo le hace
feliz y que llena su vida.
Hay multitud de posibilidades
de emprender. Lo que hace falta es tener un sueño y ser capaz de realizarlo. Puede
ser lo menos pensado, como el caso de Mirella
Ferraz
, que desde su niñez soñaba en ser una sirena, y para
que nadie le quite el sueño lo convirtió en un proyecto profesional: ser la
gran atracción  en el Acuario de Sao
Paulo como “sirena brasileña” (“a sereia brasileira” en su idioma).
Soñar, ser creativo y tener ideas,
y realizarlas con determinación y profesionalidad es lo que hace un emprendedor.
Requiere capacidad de trabajo, perseverancia, y finalmente tomar la decisión:
“¿Es mejor arrepentirse de una decisión tomada o de una que no se tomó?”,
pregunta Julia Otero a Luis Enrique en un spot publicitario de un banco. Y el
ex futbolista contesta, “Mejor intentarlo. Mejor tirar ese penalti y fallarlo
que no tirarlo y quedarte con la pena”.

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