El Cono Sur y los jóvenes: elecciones en Brasil y Uruguay.

El
pasado mes de Octubre 2014 se celebraron Elecciones Generales en varios países
del Cono Sur. Brasil está llamado a
seguir la senda de crecimiento que empezó a principios de siglo y que le ha
llevado a consolidarse como potencia mundial. El ex-presidente Lula da Silva (2003-2010) del Partido de los Trabajadores aprobó
diversas leyes a favor de los sectores más desfavorecidos y se ganó el cariño
del pueblo brasilero. Por otra parte en Uruguay,
según Hebert Gatto periodista
uruguayo, se respira un ambiente de división en la sociedad. Propone como
medida reducir el presidencialismo imperante en Uruguay y dotar de mayor poder
al parlamento para revertir esta situación. No obstante, el Frente Amplio ha
cosechado un gran apoyo fruto de las numerosas conquistas sociales obtenidas. A
pesar de tener un importante número de detractores, José Mújica ha demostrado que es posible hacer las cosas de otra
manera.
Brasil. El reto de
Dilma: mantener el gasto social y asegurar el crecimiento del PIB.
Desde
principios del Siglo XXI, Brasil se ha erigido como una de las principales
potencias emergentes a escala mundial debido entre otras cosas a las políticas
del ex-presidente Lula da Silva. El Partido de los Trabajadores fomentó el
desarrollo humano entre sus habitantes mediante el gasto social. Lula, que
sufrió en sus propias carnes la crueldad de la dictadura brasileña, cumplió su
anhelada promesa: “Cada brasileño tendrá
3 comidas al día
” para los brasileños y la inserción de los jóvenes en
‘riesgo de exclusión social’. Desde entonces Brasil lidera los principales
mercados del Cono Sur, tales como UNASUR. Gestionar el legado de Lula ha sido
una ardua tarea para Dilma Rouseff que ha apostado por continuar la senda de su
mentor. No obstante ha tenido que hacer frente a numerosos escándalos, la mayor
parte relacionados con la corrupción -uno de los males endémicos del país- y la
organización del Mundial de Fútbol 2014.
El
pasado mes de Octubre tuvieron lugar unos comicios que apostaban por dos
modelos de estado: por un lado Dilma con su gasto en política social y por el
otro Aécio Neves con una propuesta
de cambio de rumbo asentada sobre políticas más liberales. Así las cosas Rouseff fue reelegida por un estrecho
margen, lo que deja patente la polarización del pueblo. Según el analista Emir Sader, la clave de la victoria
–por un estrecho margen de 3 puntos- fue el voto masivo de las regiones pobres
a Dilma frente a las más pudientes que se decantaron por Aécio. A pesar de
todo, la Cámara de Diputados está controlada por los conservadores lo que
dificultará sobremanera las negociaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo.
La principal novedad de esta legislatura es que el PT se enfrenta a una sólida y
agresiva oposición, a diferencia de ocasiones anteriores en la que los medios
de comunicación ejercían dicho papel.

Una de las imágenes de la Campaña Electoral, Dilma detenida durante la dictadura. /La Nación
Respecto
a los jóvenes, el gobierno tiene unos cuantos proyectos puestos en marcha. Las
políticas de juventud en Brasil están plagadas de luces y sombras. Por un lado,
tiene una serie de iniciativas relacionadas con la inserción laboral de los
jóvenes más necesitados. Son programas ligados a profesiones de media-baja
cualificación que persiguen el desarrollo humano del joven a través del empleo.
Por otro lado, como quedó reflejado en un post anterior titulado ‘Brasil ¿Jogo Bonito?’, especulábamos con la
posibilidad de que Brasil aprovechase la celebración del Mundial de Fútbol para
potenciar las políticas juveniles de inserción laboral. Esta posibilidad ha
sido desperdiciada fruto de la inoperancia y la mala gestión de los
mandatarios. El periodista Juan Arias en el artículo ‘No hubo Copa en Brasil’ relata una serie de hechos que
dan fe del escaso aprovechamiento del acontecimiento. El propio Ministro de Economía
reconoció la incapacidad para favorecer el crecimiento en la nación.
Uruguay. Vázquez,
el candidato que aspira a continuar la senda de Mújica y sus políticas pioneras
sobre empleo juvenil.
Primero
debemos comprender el contexto de Uruguay antes de hacer un análisis pormenorizado
de la situación. Estamos ante un estado de apenas 3 millones de habitantes que
ha apostado por una manera diferente de hacer las cosas y ha sido pionero en
diversos ámbitos. Entre ellos, la nueva Ley de Empleo Juvenil aprobada en 2013,
desde hace un tiempo se está apostando por la juventud como eje del desarrollo
del país en el medio-largo plazo. Su presidente José Mújica, quién recientemente ha concluido su mandato, ha sido
un firme defensor de la potencia transformadora de los más jóvenes. En el
imaginario colectivo del pueblo uruguayo ha cuajado la idea de una ‘lucha de
David contra Goliat’ para simbolizar la reticencia que generan sus políticas en
la esfera internacional. No obstante, su particular y austera manera de
afrontar los hechos ha creado algunas suspicacias en el país.
Cabe
destacar que al igual que en Brasil se han celebrado unas elecciones este
pasado mes de Octubre. Unos comicios en los que llama poderosamente la atención
el alto índice de participación que roza
el 90%
. El candidato del partido Frente Amplio Tabaré Vázquez ha salido elegido en las urnas en esta primera
vuelta –la segunda y definitiva se celebrará el 30 de Noviembre-. En caso de
salir elegido, aspira a continuar la hoja de ruta marcada por Mújica en materia
de empleo juvenil, entre otras cosas. Respecto a la citada Ley de Empleo Juvenil contó con el aval del Instituto de la
Juventud Uruguayo -INJU- y su principal mandatario Matías Rodríguez. Esta nueva
ley, plantea dotar de incentivos a las empresas para la contratación de jóvenes
abonando entre el 15%-80% de su salario en función de su vulnerabilidad. La
legislación fija un sistema efectivo de ‘tutorización’ y acompañamiento y la
posibilidad de compatibilizar la primera experiencia laboral con los estudios.
De esta manera se pretende evitar el riesgo de que el joven abandone su
formación. Por último, esta Ley es pionera debido a que recoge un programa para
que jóvenes transexuales, con discapacidad y afro-descendientes obtengan su
primera experiencia laboral.

Los jóvenes representan una prioridad para Uruguay. /Red 21


Conclusión: El
desafío de crecer manteniendo las políticas sociales y de juventud
Después
de realizar un análisis del panorama post-electoral en ambas naciones del Cono
Sur, queda bien clara la dificultad de continuar la senda iniciada a principios
del siglo XXI por esta región. Su futuro y su estabilidad pasa gestionar
correctamente:
1. Los
escándalos de corrupción
.
Son un mal endémico sobre todo en el caso de Brasil. Erradicarlos supondría
tener más dinero para políticas sociales sin agrandar la deuda del país.
2. Crear
un clima de consenso
.
Se trata de llegar a acuerdos duraderos en el tiempo, dejando de lado el corto
plazo. Los políticos deben tener mayor ‘visión de país’ y llegar a pactos
prolongados en materia de educación y juventud.
3. Continua
mejora de las políticas de juventud
.
Una sociedad sin jóvenes no tiene futuro alguno, no es sostenible en el tiempo.
Algunos han denominado a la falta de jóvenes la ‘peste del siglo XXI’. Es un término contundente que refleja la
situación que se vive en algunos países de Europa.

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