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Houston, tenemos un problema…

NSF ha escogido para su memoria de actividad 2012 una evocación de la carrera
espacial, de la que podemos extraer multitud de aprendizajes.
En concreto hoy quisiera recordar
un episodio fantástico por los paralelismos que podemos encontrar con la actual
situación del empleo juvenil. Vamos a ello:
El 11 de abril de 1970 los
astronautas Lovell, Swigert y Haise se embarcaron en la séptima misión
tripulada del programa Apolo, más conocida como Apolo XIII. 
Tras dos misiones anteriores que
culminaron en alunizaje, podemos imaginar la ilusión por una tercera. Aparentemente pocas cosas podían fallar, contaban
con experiencia, tecnología y preparación.

Sin embargo, rumbo a la Luna el
tanque de oxigeno número dos explotó, provocando una serie de reacciones que
resultaron fatales para el módulo de servicio e impidiendo toda posibilidad de
alunizaje.
Para lograr un regreso seguro se
requirió que tanto la tripulación como el personal de apoyo actuaran con gran
ingenio bajo extrema presión.
En la película de 1995 dirigida
por Ron Howard existe una escena estupenda que ejemplifica bien la generación de ideas y soluciones con
recursos limitados
. En ella se observa a una serie de técnicos de la NASA
volcando unas cajas sobre la mesa; la premisa era devolver a los astronautas teniendo
en cuenta que los elementos con los contaban en la nave eran aquellos volcados
sobre la mesa.
Un ejemplo de determinación y
esfuerzo que no se circunscribía únicamente a la Agencia Espacial, sino a toda
la sociedad estadounidense. El fracaso
no era una opción.

Tampoco lo puede ser en nuestra
propia misión como sociedad: dar mejores oportunidades para los jóvenes a la
hora de incorporarse al mercado laboral y como ciudadanos de primer orden.
La última tasa de desempleo para los menores de 25 años en Euskadi es
del 43´1%
(datos del primer trimestre de 2013 del Eustat) ¡a nosotros
también nos ha estallado el tanque de oxígeno número dos!
En nuestra última reunión de
Ícaro Joven nos planteábamos porqué
estamos tan faltos de ideas y soluciones
. Parece como si hubiéramos
arrojado la toalla y esperáramos que el tiempo, y solo el tiempo, pusiera las
cosas en su sitio. ¿Podemos imaginarnos a los ingenieros de la NASA asumiendo
que nada se puede hacer? ¿Volviendo a llenar las cajas y renunciando a traer a
casa a aquéllos mismos a los que ellos mandaron en la misión?
Hoy son muchos los jóvenes que nos
dicen “Houston, tenemos un problema…”. Por ello el próximo 5 de Junio, de la mano de Iñaki Gabilondo trataremos de
reinventar el empleo
, buscar nuevas ideas para devolver a las personas
jóvenes su oportunidad de “regresar a la Tierra”. Contamos con todos/as vosotros/as. 

Un comentario

  1. Una comparación genial. Un problema espacial al que se buscó la solución con los pies en la tierra. El emprendimiento sin ideas no es posible, empieza con un sueño… Pero después hay que tomar las riendas de este sueño, contrastarlo y dirigirlo hacía la práctica. Para minimizar el riesgo de fracasar.

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