Lanaldi 2015 – Enseña una profesión de futuro

Lanaldi es uno de los proyectos
más apasionantes que comparte Novia Salcedo Fundación (NSF) dentro del cambio
socioeconómico que propone con motivo de la Campaña Internacional del EmpleoJuvenil que está llevando a cabo. La función principal de Lanaldi es que los
profesionales actúen como acompañantes a jóvenes interesados en un determinado
campo a lo largo de una jornada laboral.
De esta manera, los estudiantes de
bachillerato serán testigos del día a día de un técnico en su puesto de trabajo
y verán con sus propios ojos si la especialidad en la que quieren trabajar en
un futuro es como ellos esperan. Participando en entrevistas, reuniones,
visitas o cualquier otra actividad que se desarrolle en ese trabajo.
Lanaldi parte del marco Pegasus,
de la necesidad de repensar nuestro modelo socioeconómico y observar el empleo
joven como una oportunidad de transformación, apoyando a las nuevas
generaciones en la superación de las barreras de entrada al mercado laboral que
observamos en nuestro entorno próximo:
–         
Destrucción de empleo: La industria en
Euskadi, generadora de empleo en décadas anteriores, ha entrado en crisis y no
parece que en el corto plazo vaya a volver a las tasas de generación de puestos
de trabajo que vivimos anteriormente. Es necesario innovar en nuestros procesos
productivos para adaptarnos a las nuevas necesidades del mercado, no sólo en la
industria sino en todos los sectores.
–         
Desajuste de competencias: La sociedad
del conocimiento se transforma a gran velocidad y hoy la demanda de
competencias profesionales supera a la de los conocimientos técnicos. Las
exigencias a las personas trabajadoras aumentan y no parece que el sistema
educativo por sí sólo pueda adaptarse al ritmo frenético que impone la economía.
–         
Necesidad de emprendimiento: Desde las
instituciones públicas se ha apostado por el emprendimiento como una vía
alternativa para la generación de empleo, sin embargo aún no se ha generado una
cultura en este sentido y pocos son los jóvenes que se aventuran en esta línea.
El proyecto Lanaldi
busca abordar estas barreras y comenzar a construir un modelo socioeconómico con
una intervención de triple nivel en personas, organizaciones y sociedad.

Personas: Nuestros jóvenes, desde edades tempranas,
están tomando decisiones muy importantes sobre su futuro profesional. Sin
embargo esta toma de decisiones muchas veces se hace “a ciegas” sin tener un
conocimiento real de como es el mercado laboral y sus perspectivas de futuro.
Como sociedad supone un gran coste comenzar con la orientación profesional una
vez terminados los estudios, es necesario acercar a los jóvenes antes de su
elección de estudios al mercado laboral, a las organizaciones y a los
emprendedores.
Organizaciones: Las empresas y otros agentes
empleadores tienen un rol muy importante que jugar en cambio socieconómico que
necesitamos. Es necesario que se comprometan con sus comunidades en ayudar a
las instituciones educativas en sus objetivos de formar a las y los
profesionales del futuro, y son ellas en mayor medida las que conocen la
vanguardia de su sector y las proyecciones de los próximos años.
Sociedad: Como afirma el pedagogo José Antonio
Marina  “para educar a un niño hace falta
la tribu entera”, la sociedad en su conjunto debe dotar de mejores caminos para
el desarrollo profesional de nuestros jóvenes, comprometiéndose en ayudarles y
orientarles de manera temprana hacia la sociedad de futuro que queremos.
Este es el cuarto año consecutivo que Novia
Salcedo Fundación pone en marcha el programa (aquí y aquí podéis ver post sobre experiencias anteriores), por el cual han pasado hasta el
momento 214 organizaciones, 384 profesionales y 1175 alumnos que han aprendido
en los talleres de Lanaldi. Desde empresas del tamaño de BBVA o Decathlon,
hasta empresas más modestas como B3 interiorismo o ColaBoraBora, por citar
algunas de ellas. El presente año contamos con 12 centros educativos cuyos
alumnos serán partícipes de este programa.
Los campos ofertados son amplios.
Arquitectura, biología, educación, sanidad… un sinfín de oportunidades para que
los jóvenes puedan ir analizando las opciones que más les interesa de cara a su
futuro laboral. Es cierto que no todos suelen tener claro su futuro a esa edad.
Por diferentes motivos siempre se suelen tener otras cosas en la cabeza que no
les hacen mirar más allá del día de mañana. La mayoría de los que hoy son
adultos y, a su edad estaban en una situación similar, sin saber qué hacer
verdaderamente, hubiese agradecido que algún profesional les hubiera orientado
o, incluso como es el caso, acompañar durante una jornada laboral a un técnico
capacitado en el campo interesado.
En definitiva, Lanaldi es una
oportunidad no sólo para los jóvenes, también los profesionales que acogen a
los estudiantes. “El programa nos sirve para conocer más a los jóvenes, sus
inquietudes, valores, preparación académica…”, mencionada uno de los
profesionales que ha participado en el programa. Pero no es la única valoración
positiva, otro de los integrantes de Lanaldi dejaba clara su postura al
respecto diciendo que se “les puede quitar miedos sobre el futuro a la hora de
enfrentarse a su primera experiencia laboral -temores por el desconocimiento
sobre cómo es una empresa real-”.
Para aquellos/as lectores/as interesados/as en
colaborar con Novia Salcedo Fundación en este proyecto tan interesante, sólo
tienen visitar la página web de Lanaldi y rellenar
el formulario dedicado a los profesionales. Tu participación es importante para
todos los jóvenes con dudas acerca de su futuro. ¡Anímate!

Un comentario

  1. Cuando tenía 14 años soñaba con ser piloto de aviación. Pero un profesor de química me contagió con su entusiasmo y elegí ser químico. Y no me he arrepentido nunca. Es que la química también me ha dejado descubrir nuevos horizontes. Aunque si no habría conocido este profesor, probablemente habría estado volando y descubriendo nuevos continentes, en lugar de investigar en un laboratorio. En realidad lo que quería es cumplir el sueño de volar, de descubrir cosas nuevas. Volar, pero con los pies en la tierra. Porque hay que vivir de la profesión.
    La iniciativa Linaldi es muy positiva. Un consejo a los jóvenes que van a pasar un tiempo en una empresa con un profesional en activo. Aparte de saber lo que hace esta persona en su puesto de trabajo, intenta también saber cómo su trabajo encaja en el engranaje de toda la empresa.

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