Respuestas a la Esfinge

Un artículo de Josetxu Villacorta, Miembro del ícaro Think Tank, publicado por El Correo hoy Lunes 10 de Septiembre,
Cuando Arnold J. Toynbee abordó
la historia de las civilizaciones, puso, como desafío para todas ellas, la
antigua amenaza, en forma de enigma, que la Esfinge de Tebas lanzaba sobre todo
caminante que pasara a su lado: “Acierta a resolver el enigma o serás
devorado”. Según su teoría de la historia universal, sólo las civilizaciones
que aciertan a resolverlo tienen un futuro cierto. En caso contrario perecerán.
En la actual encrucijada, las
nuevas generaciones  deben resolver su
propio futuro dando con la respuesta adecuada. Hace 48 años Umberto Eco
publicaba su obra Apocalípticos e integrados, para explicar las dos posturas
tomadas ante la realidad apabullante de la cultura de masas. Eran “otros
tiempos”, evidentemente. Hoy necesitamos otros guías, igualmente inteligentes,
que más allá del pesimismo apocalíptico y del optimismo intelectualizado, nos
propongan un horizonte real o, por lo menos, cargado con todo el peso de la
sensatez ilustrada.
Desde la preocupación acuciante
por una juventud, que ha mostrado su indignación de forma clara y que necesita
un marco de referencias fundadas en reflexiones de gran calado, propongo las
cinco claves que presenta Howard Gardner en su obra Las cinco mentes del
futuro. La editorial Paidós ha publicado varios de sus trabajos: La nueva ciencia
de la mente, Inteligencias múltiples, Mentes flexibles, La inteligencia
reformulada, etc. El año pasado recibió el premio Príncipe de Asturias de
Ciencias Sociales.
¿Por qué recomiendo asomarse a
las reflexiones de este profesor?: por la elemental razón de estar viviendo en
una época de cambios colosales, por la necesidad de enfrentarnos
inteligentemente a las masas de información en todos los niveles y por la
obligación de integrar hechos científicos y tecnológicos como datos y
herramientas en el trabajo de cada día.
Esto quiere decir que tenemos que
integrar nuevas formas de aprendizaje y de pensamiento en el ámbito
profesional, económico, religioso, etc.
H. Gardner es psicólogo y, como
tal, propone asumir las cinco capacidades cognitivas que ya empiezan a
solicitarse en los candidatos a formar parte de las profesiones requeridas por
la que se ha llamado tercera revolución industrial (Jeremy Rifkin). El ha
trabajado, y ofrece en este libro, las cinco capacidades cognitivas
fundamentales: la mente disciplinada, la mente sintética, la mente creativa, la
mente respetuosa y la mente ética.
Las 231 páginas de texto van
respondiendo a las interrogaciones centrales, que se deben dilucidar en los
ámbitos educativos y profesionales:
¿Cómo conseguir que una persona
pueda reunir varias disciplinas, superando el aislamiento de la formación
única? El experto, centrado en una única y concretísima especialidad, ha dejado
de ser el que tiene más posibilidades abiertas.
Al mismo tiempo, esa persona
tiene que ser capaz de sintetizar el aluvión de datos, ofrecidos desde los
ámbitos electrónicos de información.  ¿Cuáles
son los componentes de la síntesis y cómo conseguir una síntesis interdisciplinar?
La sociedad actual no camina
hacia la formación de organizaciones piramidales, en las que se valore la
obediencia ciega, sino se necesitan personas que puedan asimilar y entender
creativamente una determinada situación. ¿Cómo conseguir un espíritu creador y
educarlo a lo largo de toda la vida? Ya nadie debería soñar con una profesión
“legitimada” por un certificado fechado en pasadas décadas.
La tolerancia ha dejado de ser
una urgencia para que las relaciones interreligiosas discurran por cauces
serenos y respetuosos sin alimentar la confrontación. Pero ¿cómo desarrollar
una mente respetuosa? Sobre todo, ¿cómo formar una mente capaz de valorar
positivamente las diferencias de análisis, criterios, opciones… y escoger el
camino mejor, sin enrocarse en el propio?
Y, por fin, ¿cómo incorporar a
este proceso múltiple la perspectiva ética y estar atento a las amenazas contra
ella? Los referentes éticos no son exclusivamente religiosos, por supuesto. Una
sociedad capaz de enfrentarse a los desafíos actuales debe estar poblada por
personas capaces de superar su punto de vista personal y “adoptar el punto de
vista de un espectador imparcial”, como afirma Peter Singer, citado por
Gardner.
La conclusión de esta perspectiva
es un resumen breve, didáctico y orientador. Sus palabras finales recuerdan que
los seres humanos somos miembros de una comunidad (por ello, tenemos que hacer
causa común con nuestros congéneres), en la que podemos sentirnos “vivos”,
“clarividentes”, pero no debemos olvidar que somos “vulnerables”, sobre todo si
no ponemos cuidado en desarrollar los potenciales “clara y distintivamente
humanos”.

¿Esta
es la respuesta capaz de neutralizar las malas prácticas de la esfinge? Por lo
menos, creo que es una forma de no vivir condenado a elegir entre Hobbes y Darwin

Un comentario

  1. Me ga gustado esta columna de José Luis, que ya leí hoy en El Correo. Hacerse las preguntas oportunas es la primera condición para encontrar la solución y antes de actuar. Como dijo Ruyard Kipling: "Tengo seis honestos criados que me han enseñado todo lo que sé. Sus nombres son: dónde, qué, cuándo, por qué, cómo y quién."

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