Sin riesgo no hay innovación

“El riesgo es no arriesgarse”, ha dicho Alex Rovira (*) en más de una ocasión, y explica esta sentencia aparentemente contradictoria en estas frases: “En el diccionario, la palabra “riesgo” hace referencia a pérdida o fracaso, pero ¿qué hay de su relación con innovar, apostar o jugársela a hacer las cosas de una forma diferente?”… “A menudo escuchamos que los valientes, los que se arriesgan, los que se la juegan y apuestan por una vida distinta, por crear nuevas circunstancias cuya construcción se prevé difícil, incluso imposible, son unos locos. Pero quizás el coraje no tenga nada que ver con la locura. Probablemente el coraje más que la ausencia de miedo es la consciencia de que hay algo por lo que merece la pena que nos arriesguemos”… “El coraje nos mueve porque creemos que aquello que queremos crear, cambiar, construir tiene sentido”
Pero al principio, dice, está el anhelo“Nuestros anhelos y nuestro coraje van a ir siempre de la mano. El anhelo nos invita a crecer y el coraje nos hace crecer. El primero es semilla, es potencia, es idea; el segundo es acción, transformación, realidad” La mente que dirige la acción, no al revés. “La danza de nuestros anhelos y nuestro coraje es la que transforma nuestra vida y la de los que nos rodean; es la tierra sobre la que se construye la Buena Vida. Es esa extraordinaria danza la que hace que las utopías del pasado sean realidades hoy, y que nuestras utopías de hoy, quizás, sean las realidades de mañana”
Lo explica con ejemplos concretos y lo apoya con dos citas contrapuestas:

“Quien carece de valentía encuentra siempre una filosofía que lo justifica”(Albert Camus)

“¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?” (Vincent van Gogh)

Más y más

Añadiría:

“Ganar sin riesgo es un triunfo sin gloria” (Pierre Corneille)
“Si sigues pensando en qué quieres hacer o qué quieres que pase, ni lo harás, ni pasará” (Erasmo)

(*)Álex Rovira Celma, Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, es Director de programas de Executive Education de Esade. Escribe en El País (como en este caso)

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