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Innovación para un envejecimiento activo y saludable

La Spri organizó el pasado 2 de diciembre en el nuevo paraninfo de la UPV-EHU las jornadas “Innovación para un envejecimiento activo y saludable” donde se analizaron las oportunidades empresariales y los nuevos mercados que en los próximos años se van a crear al calor de las necesidades y los requerimientos que las personas mayores van a necesitar para desarrollar esa etapa de su vida en la mejor de la condiciones posibles.

Un área por la que Euskadi está apostando, como nos señalaba Olga Rivera, Viceconsejera de calidad, investigación e innovación sanitaria, al recordarnos que el Centro Nacional de Envejecimiento será una realidad en Miramón en los próximos años.

En la mesa de retos y oportunidades tuvimos la oportunidad de escuchar de primera mano, de especialistas en el sector, las ventanas que se nos abren en este campo en los próximos años.

José Javier Yanguas de Ingema nos recordó que no solo la vejez sino las enfermedades crónicas van a suponer un nuevo mercado de oportunidades empresariales y que, al contrario de la UE, desde Ingema no consideran (para la búsqueda de estas nuevas oportunidades) que la cronicidad sea una cuestión asociada exclusivamente al envejecimiento.


La cronicidad causa el 80% de las intervenciones en salud, dos tercios del gasto sanitario y causará 3 de cada 4 muertes en 2020. Para abordarlo la tecnología no es la única área por desarrollar sino, en especial, la prevención, atendiendo a los 4 factores de riesgo que están detrás del 70% de las enfermedades crónicas: Tabaco, obesidad, una dieta pobre y la falta ejercicio.

Su estrategia para afrontar el reto de la cronicidad en Euskadi se basa en 3 puntos: pacientes, organización, tecnología. Para Ingema es en esta última donde están las oportunidades de negocio: Historia clínica unificada, e-pilotos, centro multicanal, telecuidados, receta electrónica,…
Y es que los datos demográficos nos dan nuevamente idea del reto que tenemos a las puertas. En Europa el número de personas mayores de 65 se espera que crezca un 45% entre el 2008 y 2030 y que sea un 30% de la población en el 2060 (los mayores de 85 años supondrían para la fecha el 12% del total de la población).

Por otra parte es necesario recordar que el envejecimiento no es sinónimo de dependencia, pero sí de variabilidad interindividual, por lo que cualquier aproximación a la cuestión debe ser global, transversal e interdisciplinar.

Las oportunidades que el Sr Yanguas observa para Euskadi radican en:

– Tenemos buena investigación en la materia.
– Buena inserción en este ámbito profesional.
– Importantes empresas tractoras.

Por su parte en Sr. Shabs Rajasekharan, desde IK4, realizó una interesante aportación sobre cómo desde la tecnología se puede abordar este nuevo reto y las características de este nuevo mercado (sin olvidad que la tecnología es parte de la innovación pero no lo es todo).

Rajasekharan observa tres barreras de entrada en este sector:

1. Se trata de un mercado no abierto.
2. Aún hay falta de apoyo al prescriptor.
3. Y nos encontramos con resistencias del usuario final.

Así mismo, y en general, hay una falta de conocimiento de si las inversiones realizadas tendrán un retorno.

Desde IK4 también son de la opinión de que la colaboración multidisciplinar puede ayudar a superar estas barreras.

Finalmente Josemi Azkoitia de Tecnalia, también reforzó esta idea del envejecimiento activo como una de las áreas con mayor potencial de innovación y de mercado. Como ejemplo nos menciona que las empresas farmacéuticas saben esto y ya el 76,1 del negocio de nuevos fármacos está ligado al envejecimiento.


Otro dato relevante es que para 2020 se esperan 6000 nuevos empleos sociales en Gipuzkoa (lo que supondría un universo de empleados como CAF y Orona juntos).

Pero además el cambio demográfico va a impulsar sectores más allá de los asistenciales como pudieran ser la industria tecnológica, la industria biomédica, la construcción, los seguros, el ocio, el turismo, la alimentación,…

Todo esto implica, al igual que mencionaban los otros dos ponentes, una oportunidad multisectorial. Y nos subraya en su opinión las 5 claves que nos dan fiabilidad a las exposiciones presentadas.

1- La envergadura del fenómeno es ya incuestionable, y adquirirá cada vez mayor peso en las agendas políticas.

2- Hay un cambio de perfil sociológico en la vejez (generación de los Beatles, mayo 68, los desarrolladores de internet,…) del que debemos ser conscientes, para adaptar los productos y servicios a los requerimientos de las personas mayores.

3- No es una conjetura y no hay voces que pongan en duda el fenómeno.

4- Para abordar el reto será necesario desarrollar una nueva economía multisectorial.

5 – En Euskadi nos situamos a “un metro de ventaja” de regiones de nuestro entorno y el objetivo debería ser tratar de sacar una distancia de dos metros.

Este último ponente nos aportó dos recomendaciones finales dirigidas especialmente a las personas interesadas en emprender en estos ámbitos: antes de escribir cualquier propuesta visitar el departamento de Sanidad e Innovación con el objetivo de beber de primera mano los requerimientos de la región en el área, y segundo, para cualquier diseño poner a las personas usuarias en el centro del mismo, sino, podemos encontrarnos con que a los potenciales usuarios no lo van demandar ni les va a interesar.
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