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“Piensa como un sabio pero comunícate con el lenguaje del pueblo”

Esta frase del poeta y dramaturgo irlandés, William Butler Yeats, vale también para ingenieros, científicos, economistas, y otros profesionales que deben escribir informes, artículos, etc. Cuando se escribe hay que pensar en el que lo va a leer. No es suficiente el saber, hay que saber comunicar lo que se sabe, sino el conocimiento no sirve de nada. Además si uno ha entendido realmente bien el tema del que quiere hablar, no le debe resultar tan difícil expresarlo. Es lo que Nicolas Boileau-Despréaux, poeta y crítico francés del siglo XVII, ha querido decir en verso:

“Ce qui se conçoit bien s’énonce clairement

Et les mots pour le dire arrivent aisément»
(Traducido al castellano:

“Lo que se concibe bien, se enuncia claramente
Y las palabras para decirlo llegan con facilidad
”)

Estos versos nos los repitió a los doctorandi más de una vez en los años 50 el eminente investigador científico y catedrático de química física de la Universidad de Lovaina, Joseph Charles Jungers, qepd.

Yiendo al grano, toda esta introducción es para dar a conocer un manual en inglés de escritura técnica, Bapco Technical Writing Style Guide, dirigido a ingenieros químicos (pero sirve para otros también). Bapco es el acrónimo de la Bahrain Petroleum Company. Lo ha editado la revista PTQ (Petroleum Technology Quaterly). Los autores, con dos decadas de experiencia, son Gregory M Lilburne, Hafedh Al-Qassab y Savas Soydaner del Departamento de Servicios Técnicos de la Compañía. Tiene copyright pero se puede descargar gratis desde la página web con la que se enlaza haciendo clic en el título de este artículo.

Dicen los autores: “La capacidad de comunicar de forma clara mediante la escritura es una aptitud esencial de cada ingeniero.” Es especialmente de utilidad para los que tienen que escribir en inglés, pero también para los demás. Contiene consejos interesantes para escribir informes con un procesador de textos. Y hay un capítulo sobre cómo escribir correos electrónicos técnicos.

Lo que echo de menos en el manual son algunos consejos sobre la estructura y composición de un informe técnico o científico. Por ejemplo, sobre la necesidad, oportunidad, forma y contenido de capítulos como: la introducción, los antecedentes, el abstracts (o resumen), el resumen ejecutivo (executive summary), el cuerpo y desarrollo lógico del documento, las conclusiones, las recomendaciones, etc.

También es importante leer y releer el informe que has escrito, aunque pienses que está bien. Y usar el corrector ortográfico es un signo de cuidado. Aunque luego ocurra lo de Oscar Wilde: “Me pasé toda la mañana corrigiendo las pruebas de uno de mis poemas, y quité una coma. Por la tarde volví a ponerla.”

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