La dinámica del sistema socioeconómico en un contexto de crisis (I)

Un artículo de Santiago Rivero


1. ¿Quién gestiona nuestra crisis?
No se pretende aquí volver sobre la cuestión de cómo se gestó la crisis en la que estamos sumisos y quiénes fueron los responsable. De lo que se trata es de cómo es la crisis, los mecanismos que determinan la forma en que puede evolucionar en función de las medidas que se apliquen, la capacidad de los responsables de las políticas económicas y fiscales  para entender cómo funciona el sistema (suponiendo que lleguen a entender que se trata de controlar el funcionamiento de un sistema) y de dónde podemos llegar con las medidas aplicadas hasta el momento y las que están en vías de aplicación. Y sobre todo, de cómo podríamos salir de la situación actual.
Para ver en qué medida estamos en buenas manos, o no, lo primero que podemos preguntarnos es quién gestiona nuestra crisis. Por lo que parece, las instrucciones de alto nivel las dicta la Sra. Merkell, recetando austeridad a ultranza. En segundo lugar, el equipo en el gobierno del Sr. Rajoy desgrana las medidas en que debe traducirse esta austeridad, y así, estamos donde estamos, con unas medidas aplicadas y otras que lo estarán en un futuro más o menos próximo.
La inquietud que surge es si quienes deciden las políticas, son o no conscientes de los efectos inducidos que éstas pueden poner en marcha, así como de los resultados a medio y largo plazo a los que conducen.    
2. Dos palabras sobre los sistemas dinámicos.
2.1 Cuestiones de base.
Un sistema podría describirse como un entorno definido por un conjunto de variables, que inciden unas en otras, de modo que el valor de cada una de ellas afecta o es afectado por el de otra u otras variables del sistema. 
Cuando los valores de las variables de un sistema evolucionan con el tiempo, se trata de un sistema dinámico y su estudio es objeto de una disciplina que se ha venido en llamar “Dinámica de sistemas”
Un sistema que es objeto de estudio forma parte prácticamente siempre de un contexto más amplio, por lo que deben definirse los límites del sistema que se pretende analizar. Algunas de las variables que se utilizan para definir un sistema afectan a otras variables de éste o son afectadas por ellas. Las variables que resultan afectadas por alguna o algunas de las otras y que, a su vez, pueden afectar también a otras, se llaman endógenas. Aquellas que afectan a otras pero que cuyos valores no dependen de los valores de ninguna de las otras se denominan “exógenas” (se podría decir que emiten “outputs”, pero que no reciben “inputs” de ninguna de las variables del sistema), y son las que definen los límites del sistema. 
Los “diagramas causales” consisten en esquemas para visualizar un sistema dinámico. Consisten en un gráfico en el que figuran las variables más significativas del sistema, unidas mediante una flechas que van de una variable A a otra B (en los siguientes post se presentará varios diagramas de este tipo). Esta flecha significa que si se produce un cambio en el valor de la variable A, el mismo genera otro cambio en la variable B. Si este cambio es del mismo signo  (un aumento de A provoca un aumento de B), entonces se coloca el signo + en el extremo de la flecha que representa la relación entre variables. Si por el contrario, al aumentar A se induce una disminución de B, entonces se pone el signo – junto a la punta de la flecha.
En un diagrama causal aparecen cadenas de flechas del tipo señalado formando bucles cerrados (esto es, la última de las flechas de la cadena termina en la misma variable de donde arranca la primera. Estos bucles pueden ser de dos tipos: de “refuerzo” o de “compensación”. Un bucle de refuerzo es aquel en el que todas las flechas que lo forman tienen el signo +, o el número de flechas con el signo – es par. En este tipo de bucles, el aumento del valor de una variable genera una sucesión de efectos sobre las restantes variables del sistema, de forma que se induce un nuevo aumento del valor de la variable que ha generado la cadena de interacciones entre las variables que forman parte del bucle. El efecto contrario se produciría si se parte de una disminución de la variable inicial: el efecto del bucle provoca nuevas disminuciones en el valor de dicha variable.
Se dice que un bucle es de “compensación” si en él existe un número impar de flechas con el singo -. Lo que caracteriza al funcionamiento de estos bucles es que un aumento (o disminución) de una de una variable genera una serie de efectos tales que la última flecha del bucle provoca una disminución (o aumento) de la variable que había aumentado (o disminuido) inicialmente; es decir, estos bucles tienden a compensar los cambios de magnitud de las variables.
La relación entre las variables unidas mediante una flecha debe cuantificarse por medio de un algoritmo, cuya determinación es fundamental para pasar de algo que es un mero esquema, a un modelo matemático que permita determinar cómo interactúan las variables del sistema y cuáles son los valores que toman. En la medida que estos algoritmos repliquen de forma fiel la relación entre las variables, se dice que el modelo está bien definido. 
2.2 La evolución temporal de las variables.
En los sistemas dinámicos el tiempo constituye un factor clave, puesto que el valor de las variables evoluciona de forma temporal. Un aspecto fundamental es el retardo o tiempo que transcurre entre el momento en que una variable experimenta una variación y el momento en que se manifiestan sus efectos en otra variable que resulta afectada por la variación de la primera . Debido a estos retardos, los efectos de un cambio pueden hacerse patentes transcurrido bastante tiempo después de que se hayan introducido las causas que los producen.
En un diagrama causal, los retardos se representan mediante un rectángulo en cuyo interior figura la palabra “retardo”, colocado sobre la flecha sobre la flecha que une dos variables, en los casos en los que exista un desfase temporal en la variación de los valores de dichas variables.

2.3 Los modelos matemáticos y los diagramas causales.
De acuerdo con lo expresado en los apartados 2.1 y 2.2, una forma de representar las interacciones entre la variables y el signo las mismas es mediante los diagramas causales. Ahora bien, un diagrama de esta clase no proporciona ninguna indicación acerca de los valores que van tomando las variables del sistema a lo largo del tiempo. Para esto es preciso introducir los algoritmos que proporcionen información cuantitativa sobre las relaciones entre las variables y los retardos, generando así un modelo, que a continuación será preciso calibrar para tener garantía de que es una buena réplica de lo que sucede en la realidad.
Un modelo matemático de un sistema dinámico es, por tanto, bastante más complejo y de elaboración bastante más laboriosa que un diagrama causal, pero como contrapartida permite simular cómo evolucionan las distintas variables cuando se actúa sobre algún aspecto específico del sistema. Para la construcción de un buen modelo sistémico, del tipo que se está hablando, se necesita generalmente la colaboración de expertos en dinámica de sistemas y de expertos en la materia concreta a la que se refiere el modelo (Los modelos sistémicos tienen aplicación en multitud de campos).  
Para la elaboración de modelos sistémicos existen herramientas informáticas de apoyo, que facilitan en gran medida la construcción de los mismos. Entra las más conocidas se encuentra Vensim, pero existen otras varias.  
2.4 La utilidad de los diagramas causales.
En cualquier caso, para construir un modelo sistémico debe empezarse por el dibujo del diagrama causal; este ejercicio tiene como ventaja adicional que exige reflexionar sobre el modo en que se comporta un determinado sistema. 
Recomendaciones para construir el diagrama:
• Empezar por incluir las variables fundamentales, para ir añadiendo progresivamente las restantes. Si se ponen todas desde el principio puede ser más difícil establecer las relaciones entre las variables.
• No tratar de incluir el máximo de variables del sistema, sino las que se consideren que son las más significativas para el análisis que se pretende hacer. El exceso de variables puede no aportar demasiado y tiene el inconveniente que conduce a diagramas excesivamente engorrosos de difícil visualización.
El diagrama causal tiene la ventaja de que se puede construir en muy poco tiempo y permite visualizar y entender el funcionamiento del sistema, descubriendo mecanismos que sirven para explicar el comportamiento contra-intuitivo que frecuentemente rigen el comportamiento de un sistema. Las dos principales carencias son a) que, como se ha indicado, no proporcionan datos cuantitativos de los valores que toman las variables; b) que al no permitir realizar cuantificaciones, no es posible tener la certeza de si reflejan o no el comportamiento real del sistema. De todas formas, se considera que constituyen un instrumento de gran utilidad para un primer ejercicio de reflexión.  

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