Cómo ven los alemanes la crisis española

“No hay una opinión alemana sobre España. Como cualquier
otro pueblo, los alemanes no tienen una opinión ni imagen de España y de lo
español, sino que, como en toda sociedad plural, un alemán piensa una cosa y
otro lo contrario, y eso con todo tipo de matices, según los distintos niveles
de información, educación, conocimiento y experiencia.”
, dice Rafael Poch en su artículo
La crisis del país simpático”
(España vista por los alemanes), que
aparece en la sección En Portada del  cuadernillo Magazine de
Deia del 24 de junio del 2012 y que ocupa varias páginas.

Una de estas
opiniones ha llamado especialmente la atención de Txomin Bereciartua, Presidente
de Honor de esta Fundación Novia Salcedo, en particular la de  Werner Perger, un veterano observador de
España del semanario Die Zeit que vive a medio camino entre Berlín y Mallorca.

 
Respecto a su imagen personal del país, Perger dice que “España es un país simpático, con personas cargadas de alegría de vivir
y una notable calidad de vida, un país de cultura múltiple, complicada historia
y bellos paisajes”
. También es “un
país con problemas
, un país que
acusa, entre otras cosas y por toda una serie de motivos,”
dice, “manifiestas dificultades para formalizar
acuerdos políticos: lograr una salida pacífica en las disputas y en la solución
conjunta de los problemas con quienes piensan de forma diferente”.


“Las disputas son calientes y con el tono
subido”,
dice Perger. “Independientemente
de la importancia del tema, se convierten rápidamente, por decirlo
metafóricamente, en cuestiones de vida o muerte. Es un verdadero conflicto de
culturas: para los españoles es normal, para mí es absurdo”.
La falta
histórica de un periodo de libertad formativo es el rasgo que este observador
destaca. “Me parece que la sociedad
española adolece de la falta de un largo periodo liberal (*), un periodo lo
suficientemente largo como para establecer en la psique nacional el liberalismo
como fuerza social y política de equilibrio y ponderación. Confrontación en
lugar de pacto es, por lo visto, un principio fundamental de la vida política
española”,
dice. “En un país que por
su diversidad nacional necesitaría urgentemente esas virtudes, el liberalismo,
la mesura y la tolerancia están subdesarrollados. Esa es para mí la más
profunda diferencia cultural entre España y los países que forman la matriz
continental de la Unión Europea. Me parece que la disposición al acuerdo en los
asuntos fundamentales fue mayor tras el fin de la dictadura que ahora. Desde
ese punto de vista, España ha retrocedido desde los años noventa”
.

En otra parte el
artículo cita a Walter Tauber, que
trabajó muchos años en Madrid y Barcelona como corresponsal del semanario Der
Spiegel, y que cree que España tiene un gran potencial, pero que “sufre a una clase política mediocre”, y
que “El pueblo ha sido más avanzado que
sus dirigentes”
.

Hasta aquí el
extracto de Magazine.

Txomin dice estar  totalmente de acuerdo con lo que dice Perger, y
que “los políticos son reflejo de lo que
somos cada uno de nosotros. Mira a tu alrededor y escucha las conversaciones
entre “españolazos” y “abertzales” y verás. Es una asignatura que todavía no
hemos aprobado como pueblo. El gran mal que hizo la guerra civil fue que
enquistó posturas enfrentadas.

Sin embargo, quizás haya que matizar
algunas cosas porque se pone el énfasis sobre lo que pasa en la esfera
política en España, y menos en la sociedad que los alemanes conocen menos.
Veo por ejemplo que en la sociedad española hay muchas organizaciones sin ánimo
de lucro donde la gente coopera sin que se les juzgue por las
diferentes ideas políticas de sus miembros.

Con su canción soñadora Imagine, John
Lennon
nos invita a soñar:

“Imagine there’s no
countries
It isn’t hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace…

You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you’ll join us
And the world will be as one”

Imagínate que no
existen los países. No debe ser tan difícil dejar de matar o de morir por
cualquier razón ni tampoco por causa de una religión, e imaginarnos un mundo en
el que toda la gente vive en paz.


(*) “Liberal” no en el sentido capitalista ajeno a lo social, sino como queda
definido en el diccionario de la RAE:

1. Generoso, que obra con liberalidad.

2. Dicho de una cosa:
Que se hace con liberalidad.

3. Expedito (pronto para
ejecutar algo).

4. Dicho de un arte o
de una profesión: Que ante todo requiere el ejercicio del intelecto.

5. Inclinado a la libertad,
comprensivo.

6. Partidario de la
libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo
económico

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